Bocados de realidad XV

Estas tres fotografías las hice el mismo día y podrían considerarse una serie. En el río, cerca de una zona habilitada para el baño había numerosas ramas y troncos de árboles que imagino procedían de las labores de limpieza y mantenimiento que el ayuntamiento había hecho de esa zona. Ver esos restos descomponiéndose, esperando que la acción del tiempo, del agua y de los animales termine por disolverlos e integrarlos hasta formar parte del propio río me evoca de manera inmediata el ciclo de la vida, de ahí los títulos que puse a las fotos.

Más allá de esa idea que tratan de transmitir las imágenes, el procesado persigue construir imágenes que, incidiendo en esa idea, resulten compactas, rotundas en su percepción estética.

La primera de ellas, Árbol caído, es una composición pictórica abstracta que tiene como motivos principales la textura agrietada, vieja, de muerte, de la corteza del tronco y esas plantas trepadoras enredadas en él que han acabado compartiendo su destino. Hay otra parte, la sumergida en el río y en el silencio, que ya el agua ablanda.


Árbol caído

En la segunda, Naturaleza muerta, la rama nudosa y pelada tiene una apariencia de esqueleto. Aquí no se ve la parte sumergida, aquí la superficie del agua es impenetrable a la vista y lo que muestra es el reflejo de lo aun no engullido, de lo que parece intentar, inútilmente, resistirse a su acción.


Naturaleza muerta

La tercera, Tristeza, es claramente una foto figurativa, no hay abstracción. El agua es solo el fondo de la fotografía, de un pretendido azul grisáceo, no aparece en su estado material, la foto es un sentimiento.


Tristeza

Todo esto que cuento, claro, es lo que veo yo y pretendo transmitir, lo que realmente transmitan las fotos, lo que perciba el observador ya escapa a mi control. A fin de cuentas sólo son los restos de un desbroce.

[P.D. Perdón por esta entrada un tanto tétrica tan impropia de un día de agosto.]




Comentarios

  1. Pues efectivamente, son imágenes compactas y rotundas en su percepción estética. Son fragmentos de la belleza existente, acotados con tal arte, que potencia esa belleza y el concepto que comunica.

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    1. Me alegra que lo veas así Wallace. Recientemente debatía en un foro de fotografía sobre una cuestión que a mí me parecía elemental y es que una vez que se hace pública una “obra de arte” o una fotografía, ésta pertenecía tanto al autor como al observador, que puede hacer de ella la lectura que crea conveniente, incluso podría darse el caso de que la visión del observador fuera más interesante que la del propio autor. Algunos se escandalizaron y no admitían que alguien viera en sus fotos cosas que a él no se le habían pasado por la cabeza. Les enlacé el artículo de José Ramón que comentamos, pero fue inútil, porque también un artículo es susceptible de lecturas interesadas. En fin, que es difícil comunicarse y más aún tratar de transmitir algo con una fotografía.

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    2. La verdad es que es un poco absurdo que un autor no admita que un observador vea algo diferente a lo que intenta transmitir, porque no lo puede evitar, se ponga como se ponga. Si en tu foto titulada tristeza yo veo un gato maullando a la luz de la aurora, a ver cómo me lo niegas.

      Sí que es cierto que ante algunas obras de arte que no me dicen nada, echo de menos una explicación del autor que me pueda abrir los ojos y facilitar el camino de la comprensión.

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    3. Precisamente he estado preparando una entrada sobre esa teoría de que una fotografía debe explicarse por sí misma, no sé si será la próxima porque suelo temer al menos dos o tres preparadas, y no quisiera matarla antes de nacer.

      En cuanto a ese debate que te cuento, alguien abrió un hilo sobre el fotógrafo americano Shore, al parecer muy conocido pero que yo no lo conozco bien ni he leído sobre sus teorías, por lo visto hace fotos de entornos urbanos anodinos y sin ningún punto de interés. El caso es que, para ilustrarlo subió algunas fotos que había hecho al estilo Shore, según el al azar, disparando por disparar y casi sin fijarse en lo que había. Otro forero hizo un análisis de una de esas fotos expresando lo que veía y dando su interpretación de la foto y el primero respondió que si él no había tenido ninguna de esas intenciones no admitía que nadie las viera en la foto. Y, claro, detrás de esto vino todo lo típico sobre el arte contemporáneo, que si son mamarrachadas que se pretenden justificar con historias inventadas, que si nos toman el pelo, etc. Yo dije que la explicación que habían hacho se su foto me parecía más interesante que la suya, la del autor, entre otras cosas porque para él no había nada y de ahí surgió el debate. Como en otro debate había enlazado el artículo de José Ramón, me lo recordó como si lo que yo decía estuviera en contradicción con él, cosa que no es cierta porque JR dice que lo importante es el discurso, pero es increíble cómo pueden extraer frases o párrafos aislados para sacar justamente las conclusiones contrarias.

      La verdad es que en el blog de JR hay un cierto nivel en la gente que comenta sobre arte, cierto es que todos tenemos la misma formación; lo mismo ocurre en otro sobre literatura que frecuento; pero en el de fotografía se oye cada cosa hablando de arte que no hay por dónde cogerla. Se nota que la fotografía vive un boom y que no hace falta tener unas mínimas nociones de arte para hacer fotos, lo cual no deja de ser curioso.

      Y ya lo dejo porque tienen más texto los comentarios que las entradas. Sin duda el interés del blog está en los comentarios.

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